Lo que comenzó como una simple inspección por la faena ilegal de dos vacas terminó consolidándose como uno de los operativos por microtráfico más importantes del año en el departamento Iriondo. La Justicia Federal tomó el control de la causa en la localidad de Serodino luego de que se confirmara que los paquetes hallados por la Guardia Rural «Los Pumas» contenían 109,130 kilogramos de marihuana.
La División Microtráfico de la Policía de Investigaciones (PDI) del Distrito San Lorenzo realizó las pruebas de campo y el conteo definitivo sobre los 181 panes que los delincuentes ocultaban en una bolsa negra dentro de un freezer comercial, camuflados entre los cortes de carne.
Detención y tres allanamientos simultáneos
Por orden de los fiscales federales Matías Mené, Federico Reynares Solari y el auxiliar Rodrigo Romero, se dispuso la inmediata detención del principal sospechoso, identificado como Adrián Gustavo G., de 32 años.
Tras el arresto, la PDI desplegó una serie de tres allanamientos urgentes en distintos puntos de Serodino para desbaratar la red de acopio:
- Las Heras al 700 (parte trasera del lote)
- Perú al 200
- Florida al 400

El búnker al descubierto
En estos domicilios vinculados al detenido, las fuerzas de seguridad encontraron elementos que confirman la infraestructura de la organización para el estiramiento y comercialización de sustancias:
- Otro ladrillo de marihuana de 560 gramos y cogollos listos para la venta.
- 2,6 kilos de plantas de cannabis en proceso de secado.
- Dosis de cocaína y balanzas de precisión.
- Una máquina contadora de billetes, dinero en efectivo y teléfonos celulares.
- Cámaras de seguridad con las que monitoreaban los movimientos de los domicilios.

El balance del abigeato original
Cabe recordar que la causa penal se originó por el robo y faena de dos vacunos. En ese primer ingreso a la carnicería, junto con el personal de la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (Assal), se habían decomisado y destruido más de 550 kilos de productos cárnicos no aptos para el consumo humano (439 kg de carne vacuna, 80 kg de porcina, 19 kg de embutidos y 26 kg de achuras), además del secuestro de una carabina calibre .22.
La investigación continuará ahora bajo la órbita del Juzgado Federal, buscando determinar si la carne comercializada en el pueblo era el método de lavado de activos de una banda narco con ramificaciones en la región.



