El economista Silvio Cañas analizó los números del INDEC. Aunque rubros como transporte y educación subieron por encima del 4%, la estabilidad en alimentos ("el changuito") permitió que el promedio nacional se desacelerara. ¿Es posible llegar a la inflación cero?

Los datos oficiales del INDEC para el mes de abril de 2026 arrojaron una inflación del 2,6%, marcando un quiebre en la tendencia alcista de los meses previos. Para el economista Silvio Cañas, la clave de este número reside en la composición de la canasta y el comportamiento dispar entre bienes y servicios.

Los rubros que más subieron

A pesar de la baja en el promedio general, algunos sectores sintieron el impacto de factores externos y estacionales:

  • Transporte (4,4%): Fue el rubro más alto del mes. Según Cañas, esto es un efecto directo de la guerra en Medio Oriente, que elevó el precio del petróleo y, por decantación, los combustibles, fletes, pasajes de avión y colectivos.
  • Educación (4,2%): Arrastre de las actualizaciones de cuotas y materiales.
  • Comunicaciones: Los servicios de internet, telefonía y cable también se ubicaron por encima de la media.

El alivio en «el changuito»

Lo que permitió que el índice no fuera más alto fue el comportamiento de Alimentos y Bebidas, que se ubicó por debajo del 2,6%. «Muchos vecinos no sintieron un golpe tan fuerte en abril porque lo que es supermercado no tuvo aumentos significativos. Como los alimentos tienen mucho peso en nuestro gasto diario, su estabilidad compensó las subas en servicios», explicó el licenciado.

Radiografía de la inflación hoy

  • Interanual: Se mantiene alta, por arriba del 32%.
  • Acumulada 2026: Alcanza el 12,3%.
  • Disparidad: Mientras energía y educación subieron cerca de un 20% en lo que va del año, indumentaria y calzado apenas rozan el 8%.

¿Hacia la inflación cero?

Ante la consulta sobre la meta del Gobierno de llegar a una inflación del 0% para agosto o septiembre, Cañas fue cauteloso:

«La inflación seguirá desacelerándose y es probable que veamos números empezando con ‘1’ antes de fin de año. Sin embargo, una inflación de 0,0% es casi imposible. Una victoria real sería llegar a un 0,9% en diciembre».

Los dos pilares de la baja:

  1. Estabilidad Cambiaria: «Hace meses que no hablamos del dólar. Al no haber presión en el tipo de cambio, desaparece un motor clave de la inflación».
  2. Mercado Laboral: Las paritarias no están generando un efecto espiral. Al no presionar por encima de la inflación, se corta la inercia de precios.

Cañas advirtió que esta desaceleración no implica una recuperación inmediata del bolsillo. «La mala noticia es que no habrá recuperación del poder adquisitivo por ahora. Las paritarias podrían seguir por debajo de la inflación, y los sectores que dependen exclusivamente del consumo masivo seguirán enfrentando dificultades en el segundo semestre».