La vuelta a la actividad tras el receso de las vacaciones invernales no ha sido el deseado para el Jardín de Infantes nº 289 “Jacarandá” de la localidad de Ibarlucea, ya que su ilusión del edificio propio nuevamente se ha postergado.
“Me han informado desde el Ministerio de Educación que la licitación que habíamos ganado no ha sido tomada por la empresa, ya que no le dan los montos que la Nación le ofrece”, expresó su directora, Marta Blando. “Uno tiene impotencia por no tener un espacio propio (…) No hay forma de entender que la educación quede en un lugar tan atrás”, agregó con decepción.
El Jardín “Jacarandá” funciona hoy día en las instalaciones de la escuela primaria, presentando ambas entidades el mismo problema: no pueden recibir más alumnos ya que han alcanzado el máximo de sus capacidades, lo que hace que muchos chicos no puedan acceder a la escolaridad. Por ende, el nuevo edificio se hace imperioso ya que ello también permitirá liberar lugar en la actual sede; aunque, visto lo repetido de esta situación, el interrogante es: ¿a alguien de los funcionarios realmente les importa la educación y el futuro de nuestros chicos?
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