Una profunda preocupación provoca las condiciones climáticas que desde hace tiempo se apropiaron de nuestra región y especialmente en lo que tiene que ver con esta prolongada sequía que es otro motivo de castigo que se suma a la profunda crisis económica que estamos atravesando.

    Para conocer de primera mano lo que está ocurriendo en la zona dialogamos con Juan Pablo Maquirriain, productor agropecuario oriundo de la localidad de San Jerónimo Sud, quien enumeró las vicisitudes que están atravesando y el alerta ante el riesgo de pérdida parcial o incluso total de cosechas.

    En tanto, la Bolsa de Comercio de Rosario advirtió que “la falta de agua en el trigo es la más grave de los últimos 10 años; y que sólo en un mes la superficie de lotes trigueros en condiciones regulares a malos se duplicó, calculándose en 2 millones de hectáreas”. Sobre el estado de cultivos, además del impacto de la sequía, el norte del país se ve afectado por las altas temperaturas provenientes del sur brasileño que se intercalan con las heladas, “produciendo un deterioro acelerado en las condiciones, con temperaturas extremas y sin agua”.

    También la escasez de precipitaciones es una seria preocupación para la próxima temporada de maíz, indicaron los expertos, al señalar que solo faltan dos semanas para iniciar las labores de siembra, donde la falta de agua en el primer medio metro del suelo es notoria, con reservas insuficientes en el perfil en profundidad y con napas más bajas que en el ciclo pasado. Se estima que para sembrar se necesitan desde 30 a 100 milímetros de lluvias, y lo que suceda con las mismas en el paso a la primavera “será fundamental para mantener el nivel de siembra”.

 

 

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Por h8000024