Preocupación en el seno del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros del departamento San Lorenzo respecto a lo que sucederá con la firma Vicentín y con las idas y vueltas que hay respecto a la intervención y a la posible expropiación por parte del Estado, una situación que genera una lógica incertidumbre entre los trabajadores.
Pablo Reguera, secretario general del SOEA, manifestó que la preocupación pasa por la continuidad de la fuente laboral y el cobro de los haberes salariales, señalando que el Gobierno Nacional había garantizado pagar la deuda con los empleados respecto a las gratificaciones acordadas y también el abono de los meses venideros tal como corresponde.
La resolución de las autoridades judiciales puso marcha atrás a esta garantía, volviendo los afiliados a una situación poco clara. Recordamos que los representantes gremiales, tras la declaración de Vicentín en convocatoria de acreedores, se vieron obligados a negociar mes a mes las condiciones defendiendo los puestos de trabajo y los salarios. También destacan que desde septiembre pasado los haberes no tienen incrementos aunque han percibido algunos aportes adicionales a cuenta de la deuda.
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