En el marco de una nueva y multitudinaria jornada de movilización bajo la consigna «Ni Una Menos» a lo largo y ancho de toda la Argentina, la coordinadora de la organización MuMaLá (Mujeres de la Matria Latinoamericana), Gabriela Sosa, dialogó con Canal 4 Regional y compartió una radiografía alarmante sobre la violencia de género en el país.
«Son números durísimos, pero detrás de ellos hay familias y hay vidas destruidas», expresó Sosa, quien instó a la sociedad y a los estamentos del Estado a tomar dimensión real de la gravedad de la situación actual.
Las trágicas cifras del registro nacional
Durante la entrevista, la referente brindó datos estadísticos que reflejan la desprotección sistemática que sufren las mujeres en el territorio nacional:
- 105 femicidios en 2026: En lo que va de este año, ya se cometieron más de un centenar de asesinatos de mujeres por razones de género en el país.
- Casi 3.100 víctimas desde el origen: A 11 años de la histórica primera marcha de Ni Una Menos (celebrada en 2015), la cifra total de mujeres asesinadas de manera violenta escala a casi 3.100 víctimas. «Si nombráramos a todas en la lectura del documento, todavía estaríamos leyendo esa lista», graficó con dolor.
La inacción del Estado: tres casos que pudieron evitarse
Sosa hizo hincapié en que, para desarticular la matriz violenta, es urgente una fuerte inversión pública destinada a la reeducación y a la reforma profunda de las instituciones que deben recibir a las víctimas en su búsqueda de justicia. En ese sentido, expuso tres casos recientes donde las demoras y negligencias estatales terminaron costando vidas:
- El caso Noelia: La víctima llamó desesperada al 911. La policía llegó al lugar del hecho, pero los agentes decidieron no actuar porque adujeron que debían esperar una orden de allanamiento firmada por un juez. Esa demora terminó con el femicidio de la mujer.
- El caso Agustina: Tras su desaparición, el fiscal interviniente justificó la lentitud de la búsqueda alegando que «dependía de cómo había sido la desaparición», relativizando el protocolo al cuestionar si la habían arrancado de los brazos de sus padres o si se había ido por su cuenta con una pareja.
- El caso Dulce (El Dorado, Misiones): Las autoridades policiales se negaron de forma explícita a tomarle la denuncia por desaparición a la madre de la joven durante una semana entera. Días después, el cuerpo de la víctima apareció sin vida.
Duras críticas al discurso del Gobierno nacional
Para la coordinadora de MuMaLá, el escenario se complejiza aún más debido a la postura ideológica adoptada por la actual administración central del país.
«Quien tiene que entender la gravedad es el Estado, y más aún el nivel nacional, que parecería de manera provocadora sembrar mensajes de odio o poner en discusión y en duda la figura del femicidio», apuntó con firmeidad.
Sosa recordó que la tipificación penal del femicidio no es un elemento debatible, ya que se encuentra firmemente consolidada en el Código Penal argentino, en las leyes complementarias y en la propia Constitución Nacional, en sintonía con los marcos jurídicos de todos los países de Latinoamérica. «Nosotras apelamos a eso: a insistir e insistir en la respuesta del Estado, más allá de que este sea un momento muy complejo para nosotras en la Argentina», concluyó.



