Un macabro hallazgo sacudió a la región este sábado, luego de que un amplio operativo de rastrillaje culminara con la localización del cuerpo sin vida de Gastón Montenegro, el joven de 25 años que permanecía desaparecido desde la semana pasada en la ciudad de Capitán Bermúdez. El cadáver se encontraba enterrado en una zona rural de la localidad de Serodino.
El procedimiento definitivo se desplegó tras coordinar las tareas de diversas fuerzas e instituciones provinciales. En el lugar trabajaron de manera conjunta:
- Personal de la Policía de Investigaciones (PDI).
- Efectivos de la División Aérea de la Policía de Santa Fe, quienes operaron drones de vigilancia.
- Miembros de Bomberos Zapadores de la Unidad Regional XVII.
- La Unidad Canina Rosario (K9) de la Dirección General de Bomberos.
El rol clave del can «Barto»
El hallazgo del cuerpo civil fue posible gracias a la intervención de la brigada canina. El perro rastreador, llamado Barto, guio a los uniformados hacia un sector específico de tierra removida. Allí, el animal realizó una «marcación activa», dando un resultado positivo compatible con la presencia de restos humanos.
Tras la señal del can, y bajo la supervisión en el lugar de la fiscal Luisina Paponi junto a especialistas en antropología forense, se procedió a la exhumación del cuerpo. Posteriormente, los restos de Montenegro fueron trasladados al Instituto Médico Legal de la ciudad de Rosario, donde sus propios familiares confirmaron la identidad.

Detenidos y la hipótesis del narcotráfico
La investigación penal venía sumando fuertes indicios desde los días previos. El pasado viernes, la PDI y los grupos de irrupción de la Policía de Santa Fe ejecutaron tres allanamientos simultáneos en las localidades de Fray Luis Beltrán y Granadero Baigorria. En dichos domicilios, las fuerzas de seguridad lograron la aprehensión de un hombre de 23 años y el secuestro de varios teléfonos celulares que resultan de vital interés para el avance de la causa.
De acuerdo con lo informado por las autoridades oficiales, la principal hipótesis sobre el móvil del crimen se enmarca firmemente en un conflicto por estupefacientes. Cabe destacar que durante toda la semana ya se venían efectuando otros allanamientos en la región, producto de una investigación conjunta y coordinada entre la Fiscalía de la provincia de Santa Fe y la Fiscalía Federal.



