La Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) informó sobre un grave hecho de irresponsabilidad al volante registrado en la intersección de las rutas nacionales A012 y 34. Durante un control de rutina, personal de la Policía Vial detuvo la marcha de un camión y, al realizar el test de alcoholemia al chofer, el resultado arrojó una cifra alarmante: 2,09 gramos de alcohol por litro de sangre.
Ante este nivel de intoxicación, que representa un riesgo crítico tanto para el conductor como para terceros, los efectivos procedieron de inmediato a retirar el vehículo de la calzada y labrar el acta de infracción correspondiente. Además, se le confiscó la licencia de conducir profesional al transportista.
Desde la APSV fueron tajantes al respecto: «Los conductores ebrios nos ponen en riesgo a todos, por eso se les retira de las carreteras y se les impone la sanción correspondiente». Este tipo de operativos se vienen intensificando en los principales corredores viales de la región con el objetivo de prevenir tragedias y garantizar el cumplimiento de las normas de tránsito.



