La diputada nacional por Santa Fe, Gisela Scaglia, presentó formalmente en la Cámara de Diputados un proyecto de ley que busca la reducción gradual y la eliminación definitiva de los derechos de exportación (retenciones) para el sector agropecuario y agroindustrial. La propuesta establece un cronograma de cuatro etapas, donde cada año se descontará una cuarta parte de la alícuota vigente, hasta alcanzar el arancel cero el 1° de diciembre de 2028.
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es la derogación del artículo 755 del Código Aduanero. Este artículo es el que permite actualmente al Poder Ejecutivo modificar las retenciones mediante decretos, sin pasar por el Congreso. Scaglia señaló que solo durante 2025 se registraron seis cambios por esta vía, lo que genera una enorme incertidumbre en el mercado productivo.
Inversión y federalismo
La legisladora santafesina remarcó que, aunque el sector agroexportador cerró el 2025 con ingresos superiores a los USD 31.000 millones, la producción nacional se encuentra estancada. «El productor que gana más no se guarda la plata: compra una máquina, contrata más gente, mueve la economía. Esto no es un privilegio, es una condición para que el país crezca», afirmó.
Asimismo, el proyecto incluye una cláusula de protección federal. Scaglia hizo hincapié en que las retenciones no son coparticipables, lo que significa que la riqueza generada en las provincias productoras, como Santa Fe, queda en manos del Gobierno Nacional sin retorno proporcional. La nueva norma prohíbe que el Ejecutivo utilice esta baja de impuestos como excusa para recortar otros fondos destinados a las provincias.
«Necesitamos eliminar las retenciones por ley para dar previsibilidad. El interior productivo es el motor de la Argentina y no puede estar sujeto a decisiones de madrugada», concluyó la diputada.



