La Ruta Nacional 34 se ha consolidado como uno de los puntos más críticos del mapa vial santafesino. En diálogo con la prensa, el secretario de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV), Carlos Torres, brindó un crudo diagnóstico sobre la situación actual de este corredor, marcado por un tránsito pesado incesante y una seguidilla de accidentes con víctimas fatales.
“Es una de las rutas que más nos preocupa por el altísimo nivel de transitabilidad que tiene y por los niveles de siniestralidad que venimos registrando”, afirmó Torres. El funcionario explicó que la carga vehicular se intensifica especialmente en el tramo del sur provincial, donde miles de camiones convergen diariamente hacia la zona portuaria.
El peligro de los tramos de mano única
Para el secretario de la APSV, gran parte de la peligrosidad radica en la infraestructura actual. El hecho de que en muchos sectores todavía sea una ruta de un solo carril por mano dificulta la fluidez y propicia maniobras de riesgo.
“Esto genera maniobras de sobrepaso que, ante la imprudencia o el cansancio, muchas veces terminan en tragedia”, advirtió Torres, señalando que la falta de autovía o autopista en toda la extensión agrava las consecuencias de cualquier error humano.
Refuerzo de operativos y coordinación
Frente a este panorama, la provincia ha decidido aumentar la presión sobre el control vial. La APSV se encuentra coordinando operativos permanentes junto a la Policía de Seguridad Vial y fuerzas federales.
Los controles no se limitan a la revisión de documentación y tests de alcoholemia, sino que se ha puesto especial énfasis en el control de velocidad. “La velocidad es uno de los factores determinantes en la gravedad de los siniestros”, subrayó el secretario, confirmando que habrá una presencia constante en los tramos más conflictivos para disuadir conductas temerarias.
«Una construcción colectiva»
Más allá de la presencia policial, Torres hizo un fuerte llamado a la conciencia de quienes transitan por la 34. Instó a respetar las distancias de frenado y a no realizar sobrepasos en lugares prohibidos, como líneas amarillas continuas o puentes.
“La seguridad vial es una construcción colectiva. Estamos trabajando fuertemente para bajar los índices, pero necesitamos del compromiso de todos. La prudencia es fundamental para evitar más muertes evitables en nuestras rutas”, concluyó el funcionario.



