Con la llegada de las bajas temperaturas y el consecuente incremento de las faenas familiares de cerdos, el Ministerio de Salud de la provincia de Santa Fe, mediante la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (Assal), fortaleció las acciones de prevención, vigilancia y control bromatológico en articulación con municipios y comunas. La medida se dispuso tras la confirmación de dos brotes de triquinosis en la zona sur provincial, asociados directamente al consumo de embutidos elaborados sin las debidas garantías sanitarias.
Los brotes detectados y el caso de Ibarlucea
El primero de los focos epidemiológicos se originó por el consumo de chacinados producidos en una localidad de la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, el segundo brote generó una fuerte alarma a nivel regional: involucra a dos grupos familiares —un total de 10 personas— que consumieron salamines y chorizos caseros a mediados de mayo, elaborados con carne de cerdo adquirida en un establecimiento de la localidad de Ibarlucea, en el Departamento Rosario.
Según informaron las autoridades sanitarias, los síntomas en el primer paciente afectado comenzaron a manifestarse 29 días después de la ingesta, encuadrándose dentro del período de incubación habitual de la enfermedad, el cual puede extenderse hasta los 45 días. Si bien los afectados evolucionan favorablemente, uno de los casos requirió internación debido a la complejidad de su cuadro.
Operativo conjunto e interdicción
Ante el riesgo latente de que existan productos remanentes de esa misma faena clandestina en circulación, se desplegó un operativo de control de urgencia en el criadero señalado de Ibarlucea. El procedimiento contó con la participación conjunta del Senasa, el Ministerio de Desarrollo Productivo, la Assal y efectivos de la Guardia Rural «Los Pumas».
Como resultado del operativo, las autoridades dispusieron la interdicción total del establecimiento, prohibiendo de forma absoluta la comercialización de los animales y la elaboración de alimentos a partir de esos cerdos.
Síntomas a tener en cuenta
El secretario de la Assal, Eduardo Elizalde, recordó que la triquinosis es una enfermedad parasitaria cuya principal vía de transmisión es el consumo de carne de cerdo faenada de forma domiciliaria sin inspección veterinaria, consumida cruda o insuficientemente cocida. Los síntomas clínicos ante los cuales se debe encender la alarma y acudir a un centro de salud son:
- Fase inicial: Diarrea, dolor abdominal severo y náuseas constantes.
- Fase evolutiva: Cuadros de fiebre, dolores musculares intensos, inflamación notable de los párpados y el rostro, dolor ocular y cefalea.
- Casos graves: Puede derivar en severas complicaciones cardíacas, pulmonares y del sistema neurológico.
Recomendaciones de la Assal
Para resguardar la salud pública, el organismo alimentario remarcó una serie de pautas obligatorias:
- Análisis obligatorio: Si se realiza una faena familiar, es indispensable enviar una muestra de carne a un laboratorio oficial para su análisis por el método de digestión artificial. No se debe consumir ni procesar la carne hasta obtener el resultado negativo.
- Alerta visual: Las larvas no se detectan a simple vista y no alteran de ninguna forma el olor, el sabor o el color original de la carne.
- Comercio seguro: Comprar chacinados y embutidos únicamente en comercios formalmente habilitados.
- Canales informales: Evitar por completo adquirir este tipo de alimentos a través de redes sociales o vendedores ambulantes que no garanticen la trazabilidad del producto.
- Cocción: Cocinar completamente la carne fresca de cerdo antes de su consumo.
Para obtener mayor información o realizar consultas técnicas, se encuentra habilitada la plataforma oficial en el sitio web www.assal.gov.ar/triquinosis.



