El diputado nacional santafesino denunció que el Gobierno Nacional eliminó el financiamiento de tres leyes históricas que garantizaban la gratuidad en pasajes de larga distancia. Advirtió que la quita de subsidios provocará subas de tarifas y criticó el abandono de las rutas federales.

El sistema de transporte de pasajeros de media y larga distancia atraviesa una crisis silenciosa que afecta de manera directa a los sectores más vulnerables de la sociedad. Así lo advirtió el diputado nacional de Santa Fe, Diego Giuliano, quien en diálogo con Canal 4 Regional denunció el impacto del recorte de fondos ejecutado por la administración central sobre leyes de gratuidad que fueron aprobadas en su momento por unanimidad en el Congreso de la Nación.

«Hay tres leyes nacionales vigentes que establecen la gratuidad del transporte interurbano y de larga distancia para personas con discapacidad, pacientes oncológicos pediátricos y trasplantados del Incucai», repasó el legislador. Sin embargo, explicó que ante la imposibilidad legal de derogar normativas tan sensibles, la estrategia estatal fue el ahogo financiero. «Lo que ha hecho el Gobierno es decir: ‘No te doy más los recursos financieros’. Vaciaron las leyes de contenido y dicen que la gratuidad continúa, pero que la pague otro», sentenció.

Derechos transformados en «utopía» y el impacto en el interior

Según Giuliano, el «otro» que terminará absorbiendo el costo serán las empresas de transporte, las cuales inevitablemente lo trasladarán a la tarifa general del pasajero o recortarán frecuencias y servicios.

A su vez, el diputado diferenció el impacto de la medida entre el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y las provincias:

«El porteño no necesita viajar largas distancias para llegar al Garrahan o al Incucai, por eso no se quejan. Esto nos afecta a todos nosotros en el interior. Presenté un proyecto para volver atrás con este recorte. El gobierno emitió un comunicado diciendo que el derecho a la gratuidad no se elimina. Claro, pero si vos no lo financiás, ese derecho se transforma en una utopía».

El exministro de Transporte alertó que el Área Metropolitana del Gran Rosario ya evidencia un deterioro paulatino por la quita del fondo compensador, lo que se traduce en coches menos mantenidos, menos frecuencias y tarifas cada vez más elevadas.

Impuestos al surtidor que no vuelven y el peligro de los peajes

En otro tramo de la entrevista, Giuliano hizo foco en el pésimo estado de la infraestructura vial de la región y la contradicción en la recaudación impositiva. «Tenemos rutas realmente destrozadas, pero mientras tanto siguen cobrando el impuesto al combustible. Cada vez que vamos al surtidor pagamos un impuesto específico que, sumado al resto, representa casi el 30% del valor. Eso se sigue cobrando pero no se devuelve en obras», fustigó.

Respecto a los anuncios de privatización y concesión de trazas federales, el legislador santafesino se mostró sumamente preocupado por el criterio puramente comercial que aplica la Nación. «Todo lo mandan a peaje, lo que generará un sobrecosto para la economía regional», advirtió.

Finalmente, remarcó que si bien corredores como Rosario-Buenos Aires o Rosario-Córdoba pueden resultar atractivos y rentables para empresas privadas, «hay 30.000 kilómetros de rutas en el país que no dan ganancia comercial pero sí dan conectividad federal y ganancia a las economías regionales». «El concepto de un Estado cada vez más chico que busca destruirlo todo terminará afectándonos directamente a nosotros y a las generaciones que vienen», concluyó.