La Cámara de Diputados de Santa Fe dio media sanción este jueves a la Ley de Emergencia Educativa, que otorga una serie de herramientas y promueve medidas destinadas a mejorar las condiciones educativas en el marco de la pandemia de COVID-19, atender la fuerte deserción escolar, restablecer las paritarias, las condiciones edilicias y sanitarias de cada establecimiento para la vuelta a clases, y promueve un plan para la inclusión de docentes y alumnos que achique la brecha digital.
La ley le brinda facultades al Ejecutivo para tomar decisiones extraordinarias pedagógicas y presupuestarias que reparen el derecho a la educación, y exige “el estricto cumplimiento de la Ley nº 12.958, de paritarias, así como la implementación de los Comités Mixtos de Salud y Seguridad en toda la provincia según la Ley n° 12.913, a los fines de elaborar un protocolo para el retorno ordenado y seguro a las escuelas”. También dispone la constitución de un Consejo Provincial de Emergencia Educativa asesor para la toma de decisiones adecuadas para las características del territorio provincial, un plan de inclusión digital para docentes y estudiantes y la inclusión de los estudiantes que abandonaron la escuela desde el inicio de la pandemia.
La iniciativa del diputado Carlos Del Frade, fue aprobada por amplia mayoría y fue girada al Senado para su tratamiento: “es muy grave que un gobierno sea indiferente al reclamo de los docentes. Esta ley está impulsada por los trabajadores, es un reclamo que abarca la calidad educativa y la situación de los docentes”.
“A partir de una presentación de Sadop, y de discutir diversas miradas y propuestas dentro de la comisión de Educación, llegamos a esta ley que contempla varios aspectos incluye además la creación del ‘Programa Conectar Igualdad Santa Fe’ como política de inclusión digital, con el fin de proporcionar un dispositivo tecnológico, así como la conectividad a estudiantes y docentes de educación inicial, primaria, secundaria, educación especial e Institutos de Formación Docente, de gestión estatal, privada y social”.
La diputada Claudia Balagué (Socialistas), presidenta de la comisión de Educación de la Cámara Baja, destacó la importancia de sancionar esta ley: “es imprescindible contar con una ley de Emergencia Educativa, donde en muchos lugares de la provincia todavía no han podido revincularse docentes y alumnos. Entendemos que en este contexto la educación no puede quedar en un segundo, tercer o cuarto plano. Desde el Estado se está atendiendo la situación sanitaria y la económica, pero hay una curva que no se está teniendo en cuenta, que es la curva de la deserción escolar, que es alarmante por el presente y por el futuro de Santa Fe, y que cuanto más tardemos en hacernos cargo desde el Estado, más graves serán las consecuencias”, advirtió la legisladora.
El diputado Alejandro Boscarol (Juntos por el Cambio) afirmó que estamos en “una situación sin precedentes del sistema educativo” y agregó: “la falta de acceso a la tecnología de la mayoría de los alumnos profundiza las desigualdades. La mayoría de ellos no tienen computadora, ni internet, muchas de las clases no tienen interacción y un 10% no accedió directamente a la educación”, detalló el diputado.
La diputada Silvana Di Stéfano (UCR), manifestó el acompañamiento de su bloque al proyecto: “esta ley pone el eje en los niños y niñas que durante la pandemia no han podido acceder al sistema educativo. Niños y niñas cuyos derechos han sido vulnerados. Esta propuesta también defiende a los trabajadores que han sufrido la suspensión de las reuniones paritarias”.
Por su parte el diputado Ricardo Olivera (PJ) junto al diputado Leandro Busatto argumentaron el voto negativo de su bloque: “plantean la vuelta a la escuela que ya no existe más. No es un problema de la Argentina, de los docentes argentinos: es un problema global”, señaló Olivera y puntualizó: “que no hay conectividad en el sistema educativo, es un déficit que tiene la provincia y no es un problema de ahora. No podemos analizar la educación sin proyectar hacia dónde queremos ir, cuáles son los desafíos y cuál será la educación post pandemia”. Por su parte el diputado Busatto declaró: “la norma reconoce una complejidad de temas, todos preocupantes, perdiendo alguna lógica razonabilidad y proporcionalidad. Por ejemplo el tema de las paritarias, esto se abordó en febrero y marzo, hubo discusiones y reuniones.”
“Celebro que estemos discutiendo sobre educación, celebro que nos hagamos responsables pero la emergencia está lejos de aportar soluciones, no nos interpela sobre la escuelas que vendrán”.
La diputada Agustina Donnet (Igualdad) destacó que la ley incluya el programa Conectar Igualdad: “es un gran instrumento para avanzar con esta deuda para con los pibes y pibas de los barrios populares. Es un compromiso de la política, tenemos que trabajar para reducir la brecha, reducir la trágica deserción y apostar al futuro”, señaló Donnet.
El diputado Oscar Martínez (100% Santafesino) acompañó el proyecto y sugirió una serie de cambios en el texto. Además propuso que los fondos previstos para el boleto escolar gratuito en la provincia se destinen a la compra de aparatos de conectividad de alumnos de toda la provincial: “la vuelta no será igual en ese marco por eso planteábamos la necesidad de la conectividad, y la creación de una comisión que garantice el seguimiento”.
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