Toda relación endeble tiene como único fin la ruptura, y muestra de una relación de tal tipo fue la que unía al intendente Rolvider Santacroce con el ahora ex secretario de Transporte municipal Marcelo Farré, quienes había aunado fuerzas bajo el cobijo partidario en el 2019 para que la ciudad de Funes volviese a tener el signo peronista en su conducción.
Sin embargo, ese vínculo electoral nunca logró ser consolidado en este año y la debilidad del mismo terminó de carcomerse en una serie de encontronazos que culminó con la salida de Farré, salida previsible por los antecedentes de la relación desgastada desde su mismo origen.
Como muestras de ello fue la explicación que el mismo Farré expresó mediante redes sociales donde indicó que el Ejecutivo local “no me supo escuchar, entender ni acompañar en este proyecto de movilidad para Funes”, agregando que “presenté proyectos que no sólo a nadie le importó sino que tampoco tuve las herramientas de trabajo, lo cual se hace imposible estar en un lugar donde no te dejan trabajar”.
Asimismo, el ahora ex funcionario tuvo palabras de agradecimiento para con los vecinos, el personal municipal de todas las áreas, sus compañeros de labores y su espacio político como así también con las fuerzas públicas, funcionarios e instituciones “que siempre me respaldaron”.
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