El partido de vuelta entre Cremería y Sportivo de Las Parejas consagró al campeón con un 2-0 (2-1 el global). En el cierre, disturbios entre la hinchada local y las fuerzas de seguridad dejaron a un oficial del Comando de Roldán herido de gravedad con una barra de hierro.

Lo que debía ser una fiesta del fútbol regional en Carcarañá terminó de la peor manera. La segunda final de la Liga Cañadense de Fútbol entre el Club Atlético Carcarañá («Cremería») y Sportivo de Las Parejas se vio gravemente empañada en el cierre debido a un feroz enfrentamiento entre una facción de la parcialidad local y el personal policial asignado al operativo de seguridad.

En el plano deportivo, el encuentro de vuelta finalizó 2-0 a favor del conjunto visitante que logró revertir la serie, sellando un resultado global de 2-1 para quedarse con el título. Sin embargo, el festejo quedó totalmente de lado cuando comenzaron los disturbios en las inmediaciones del campo de juego.

Piedrazos y un oficial gravemente herido

Según las primeras informaciones policiales, los incidentes se desencadenaron en el cierre del cotejo, cuando un grupo de simpatizantes de Cremería comenzó a lanzar piedras de forma sostenida contra la delegación rival. Al intervenir el personal de seguridad para dispersar a los violentos y garantizar la desconcentración, se originó un duro enfrentamiento.

En medio de la refriega, un efectivo policial fue atacado y sufrió heridas de gravedad tras ser golpeado con una barra de hierro en la zona de la nuca.

El oficial es oriundo de la ciudad de Rosario y presta servicio efectivo en el Comando Radioeléctrico de Roldán. Se encontraba en Carcarañá prestando servicio bajo la modalidad de horas adicionales para reforzar el masivo operativo del partido de vuelta.

Traslado de urgencia e imposibilidad de evacuación aérea

Debido a la consideración de las lesiones sufridas, el uniformado fue asistido en primera instancia y trasladado de urgencia al Hospital Dr. Carlos Goitia de Carcarañá, donde recibió las primeras atenciones de estabilización.

Ante la gravedad del cuadro, los médicos dictaminaron su derivación inmediata a un centro de mayor complejidad en Rosario. Si bien en un principio se gestionó la activación del «código rojo» para un traslado aéreo mediante el helicóptero sanitario de la empresa UTV Aeroemergencias, el procedimiento debió ser cancelado de imprevisto. Debido a que ya estaba oscureciendo y comenzaba la noche, la aeronave de la firma no pudo operar por estrictos protocolos de seguridad aeronáutica que impiden los vuelos nocturnos.

Finalmente, el paciente fue trasladado vía terrestre en una ambulancia del SIES hacia el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) de la ciudad de Rosario, donde permanece internado bajo pronóstico reservado a la espera de nuevos partes médicos. En el lugar del hecho se iniciaron las actuaciones judiciales de rigor para intentar identificar a los agresores.